"La fe de un niño hacia sus juguetes a
través de los siglos, es una de las grandes historias de la
humanidad."Frazer, 1972.
Así comenzaba la ponencia de Hilde de
Clercq, lingüista y directora del Centro para la Formación en Autismo OCA, de
Amberes.
¿Qué pasa cuando un niño no puede desarrollar esa relación? Los que
tenéis cerca a niños autistas comprenderéis lo que digo.
Juego simbólico,
social, funcional, carnavales, teatros, imitaciones...El autismo es un problema
de poner sentido a estos juegos. Los autistas ponen los juguetes en fila, y si
tratas de cambiar su orden u objetos, el pequeño entrará en una fase de
ansiedad. Y es que estos niños no comprenden que un coche de juguete sirve para
hacer rodar sus ruedas, ni para imitar que utilizas el claxon. Él jugará a poner
los coches en orden de tamaño, de color, o su orden propio.
Según Piaget,
el juego simbólico es el pilar del simbolismo, porque con esto le "damos la
vuelta al mundo".
Los autistas pueden entender los juegos de varias formas:
jugar con muñecos también puede ser signo de autismo si se hace forma automática
y repetitiva. De ahí la importancia de que enseñemos a nuestros pequeños a
imitar, a repetir lo que hacemos, pero siempre desde la funcionalidad y evitando
repeticiones que puedan llevar a obsesiones.
Hilde nos recuerda
la importancia de tener mucho cuidado con las imitaciones que los niños puedan
llevar a cabo, sobre todo con cuentos fantásticos del tipo Peter Pan o algunos
super héroes, ya que se han dado casos de niños que querían imitar la conducta
de volar.
Haciendo incapié en tomarse literalmente los cuentos, Hilde nos
relató el caso de un niño de Bélgica. Un lobo se escapó del zoo donde vivían, y
el niño estaba muy muy preocupado, incluso no quería comer ni dormir por las
noches. Al cabo de unos dias, el niño corrió a su madre y le dijo: "Mamá, ya lo
tengo! Ya se qué hacer!", la madre intentó explicarle que no debía preocuparse
porque ese lobo no entraría en su casa, pero él aún así, le dijo a su madre:
"Podemos decirle a la abuela que se venga a casa, así si viene el lobo, se la
comerá sólo a ella", haciendo alusión al cuento de Caperucita.
Por ello,
como decía Rita Kohnstamm, "
Lo recomendable es ir paralelos a la capacidad de
fantasía de cada niño, no ir más lejos", y transformar los cuentos que les
contamos según estas capacidades.
Y es que el miedo y la ansiedad son
sensaciones básicas, y Clercq relató que los autistas no pueden usar las
fantasías para vencer sus miedos. "Los niños no juegan sólo con juguetes,
también lo hacen con ideas".
Puso el ejemplo propio sobre su hijo, cuando un
dia en casa comentaban el parentesco físico que tenían entre ellos, y Hilde
dijo: "Tengo los ojos de mi padre", y su hijo muy asustado y boquiabierto,
gritó: "Pero mamá, ¿y dónde los guardas?". Este pensamiento literal tan
característico de los TEA les lleva a muchas confusiones.
Otra
característica de este trastorno es que los niños aprenden también por
asociación: Hilde conoció a un niño que para pedir caramelos, se señalaba la
parte interior del codo en el dedo índice. ¿Por qué? Es mucho más fácil y lógico
de lo que pensáis: A ese niño cada vez que le sacaban sangre, le daban un
caramelo, así que asoció el pinchazo de la aguja con las golosinas, y cuando
quería tomar caramelos, se señalaba la zona del pinchazo.
Algunos
autistas adultos definen el autismo como "ser un ordenador sin filtro de spam",
y es que al no ser capaces de seleccionar ruidos, imágenes, sensaciones...captan
TODO, y terminan el dia agotados.
Hilde quiso explicar las
diferencias entre un cerebro neurotípico y un cerebro de autista. El neurotípico
reconoce los objetos que ve instantáneamente, casi de manera intuitiva. El
autista primero, ve los detalles del objeto, después ve su conjunto, en tercer
lugar, reconoce el nombre del objeto, y por último recuerda para qué se utiliza
ese objeto. Clercq quiso hacer referencia a que un autista no tiene esa
capacidad innata de reconocer en milisegundos todo lo que ve, por lo que en
ocasiones, esta lentitud de procesamiento puede llevar a pensar que son personas
vagas. Lo cual no es cierto en absoluto.
Insistió en la importancia de darles
tiempo para procesar las cosas, y no interrumpirles, o deberán comenzar desde el
principio (
ya que son pensadores visuales).
Esta forma de vivir el
mundo les lleva a acabar
AGOTADOS en situaciones sociales, ya que deben
seguir una conversación de manera rápida, y procesar todos los gestos que hacen
las personas a "velocidad" normal, cuando ellos necesitan algo más de tiempo. En
el momento de la conversación en que "se pierden", lo más probable es que
desconecten y se entretengan con cualquier otra cosa.
Para finalizar, de
Clercq citó a Hans Asperger:
"
Para tener éxito en la vida o en el arte, un
poco de autismo es esencial."
La siguiente ponencia corrió a cargo de
Juan Martos, psicólogo, director de DELETREA y Asesor Técnico del Centro Juan
Martos, centro específico de autismo de la Comunidad de Madrid.
Fue una
ponencia muy muy
PERO QUE MUY técnica. Casi me perdí con los tecnicismos,
pero aún así tomé un montón de apuntes [
tranquilos, no os aburriré con temas
de neurobiología, así que si alguien quiere mis apuntes se los puedo mandar por
privado, aunque no son nada que no se encuentre en un libro de universidad o en
google].
Por último, destacar de
este dia la intervención de Olga Bogdashina y su taller del Perfil Sensorial.
Olga es lingüista de referencia en los estudios del autismo, Directora del
primer Centro de Dia para nños con Autismo en Ucrania y escritora de numerosos
libros.
Olga comenzó haciendo referencia a las similitudes en ciertas
actitudes entre autistas y ciegos: No señalan, no miran, lo palpan todo... Y es
que según ella, ya existen síntomas sensoriales en bebés casi recién nacidos que
nos pueden indicar la existencia de autismo, como ponerse más cosas en la boca
que el resto de bebés, o resistirse a mirar si le llaman por su nombre. También
otros aspectos sensoriales como rechazo social (no les agrada demasiado que les
cojan en brazos), falta de respuesta a ciertos sonidos, insensibilidad al dolor,
un interés atípico en estímulos visuales, estereotipias y mirarse las manos
excesivamente al moverlas.
Olga recomienda que descubramos cuál es el
canal o sentido más fiable para cada niño, y dejarle que investigue el mundo a
su forma (bien oliendo, palpando, observando...)
Hizo después referencia
a los problemas conductuales, citando que la mayoría de los niños agresivos son
así poque están realmente motivados a aprender, quieren trabajar con nosotros,
pero una sobrecarga de información puede hacerles sacar su agresividad. Por
ello, es mejor dejarles un rato que se relajen, porque ha habido casos de niños
con habla desarrollada que, tras una sesión de trabajo intensa, han perdido el
habla.
Así, es necesario que
usemos el apoyo conductual positivo para resolver ciertas dificultades y tener
menos conductas disruptivas. Olga también nos recomienda ser "científicos" y
tomar registro de todo lo que hacemos y lo que hace el niño (causa/efecto) para
poder comparar la efectividad del trabajo.
Para finalizar, Olga dijo que
cada niño autista nos habla utilizando un idioma diferente. En ocasiones es el
lenguaje verbal, otras el corporal, y otras simplemente, son pequeños gestos,
miradas, dibujos...que nosotros debemos descifrar y hacer un poco de
"detectives" para poder comprenderles.
Os dejo algunos enlaces
interesantes para finalizar este capítulo. Muy pronto, la tercera parte de esta
gran experiencia que fue para mi el Congreso TEA 2012.
AETAPISIDIPROXTALKERBJ ADAPTACIONESINTICPROYECTO FRESSAE-MINTZACPA