Foto: material
preparado para iniciar una sesión de comprensión de lenguaje.
La intervención respecto al desarrollo y organización del componente
semántico deberá abordarse desde una doble perspectiva lingüística:
a) Comprensión.
b) Expresión, aunque el desarrollo de la primera (comprensión) suele
preceder al nivel productivo
Cuando empezamos a trabajar con Erik la “comprensión de lenguaje”, tan sólo
hablaba un par de palabras (“agujero” y “agua”) y emitía algunos sonidos. Tenía
dos años y nueve meses. Este programa fue una gran ayuda para irle provocando
más y más producción de lenguaje.
Lugar de
trabajo:
Trabajamos sentados frente a frente en una mesa, mejor en
un espacio donde no haya demasiados estímulos. Sobre la mesa se coloca el
material de trabajo; también algunos objetos que le gusten mucho al niño. En
nuestro caso utilizamos pompas de jabón, un molinillo giratorio, cochecitos y un
tren. Estos objetos nos servían para provocar su atención y para crear una
atmósfera divertida y para “premiar” cada vez que hacía un ejercicio.
Se pasa
a un nuevo ejercicio cuando el niño domina el ejercicio anterior.
Sistema de trabajo:
Se provoca la atención
del niño y se le da una orden, por ejemplo: “(nombre del niño), dame la
cuchara”. En cuanto el niño la da, se le recompensa (bien con un trocito de algo
que le guste o bien dejándole jugar con algo que también le guste mucho)
mientras se le dice “muy bien, (nombre del niño), me has dado la cuchara”.
Si
el niño no da la cuchara, pues se le coge la manita con nuestra mano y se le
ayuda a cogerla. Y enseguida la recompensa como si lo hubiera hecho bien.
Es
muy importante utilizar las palabras imprescindibles con órdenes muy claras. Y
divertirse con el niño mientras se está trabajando, además de permitirle jugar u
obervar el objeto/imagen una vez que lo haya acertado.
La primera sesión de
trabajo será muy cortita, pero poco a poco se puede ir aumentando el
tiempo.
Material de
trabajo:
Objetos de la vida cotidiana (cuchara, taza, plato,
coche, muñeco, cepillo de dientes, etc.).
Fotografías de objetos cotidianos /
fotografías de acciones
Dibujos de objetos cotidianos / dibujos de
acciones.
En un principio se pueden utilizar objetos que el niño conoce.
Después se podrá ir ampliando su comprensión de vocabulario.
Ejercicios:
- Ejercicio 1. Objetos. Orden al niño: “Dame x” : Delante del niño
colocamos al principio tres objetos. Poco a poco se pueden ir subiendo el número
de objetos.
- Ejercicio 2. Fotos de objetos. Orden al niño: “Dame x”
Utilizaremos al principio fotos de los mismos objetos que usamos en la serie
anterior, pero luego se incorporan nuevos. (Con el tiempo, podemos incluir en la
foto el nombre del objeto escrito en mayúsculas).
Si el niño no entiende la
orden “dame x”, se le puede decir “dame la foto de x”.
- Ejercicio 3.
Dibujos de objetos. Orden al niño: “Dame x : Utilizaremos los dibujos de los
objetos usados antes, pero luego se varían. También después se añadirá el nombre
del objeto escrito en mayúsculas.
- Ejercicio 4. Fotos con acciones.
“Dame x:" Lo mismo, con fotos que reflejen acciones: comer, beber nadar, saltar,
etc. “Dame comer”. Mejor empezar siempre con acciones que impliquen movimiento.
Más adelante se incorporará el nombre de la acción escrito en
mayúsculas.
En casa sesión no trabajar más de cinco objetos. Sólo pasar a
un objeto/foto/dibujo nuevo si se está seguro que el niño lo conoce. Vocalizar
siempre muy bien y divertirse mucho.
Con este programa se pueden ir
ampliando todos los objetos (prendas de ropa, partes del cuerpo, etc.) y
acciones que se quieran. Y también se pueden incluir animales y y personas. Por
ejemplo, foto de mamá, de papá, hermanos, familiares….
También se pueden
variar las órdenes. “dame”, “señala”, “coge”, etc. Y para irlo generalizando en
el día a día, se puede recorrer el piso con el niño y pedirle que señale los
objetos y habitaciones que nos vamos encontrando: “señala lavadora”, “coge
manzana”, “señala cuarto de baño”, “dame cepillo de dientes”,
etc.
Tipp de una
madre:
Otra idea es ponerle fotos ampliadas de objetos muy
importantes para ellos con un fondo blanco o liso (no más de cuatro fotos para
empezar) en la pared de su cuarto, pegadas al frigorífico, etc. con el nombre en
letras mayúsculas debajo. De vez en cuando los miráis, senaláis y decís qué hay:
"Mira, un coche", "¿dónde está el coche?", "¡Ahí está el coche!". De forma
teatral, repetidlo varias veces al día.
Con eso aprenden a fijarse en lo que
nosotros señalamos, es un paso muy importante de la evolución. Así es como
aprenden los ninos neurotípicos a hablar: ¿os habéis fijado en que van en sus
sillitas con el dedo en posición de senalar?